Cómo
se supera la mamitis
- Para lograr superar
esta etapa es importante que el niño alcance un grado de madurez
que le permita entender que su mamá regresa, que él
se queda con determinada persona y después regresa por él.
- En este periodo
el niño va logrando su individualización, verse como
alguien separado de los demás, necesita sentirse capaz de hacer
las cosas él solo y lograrlo le ayuda también a superar
esta crisis. (Ver: Entendiendo
al niño en edad de transición).
- A los padres
les toca entender que para él es una etapa difícil,
darle todo su amor, incluso cuando muestra estas ambivalencias, mantener
un ambiente tranquilo y predecible, poner límites y respetar
la necesidad de explorar de su hijo sin sobreprotegerlo.
- En la edad de
los primeros pasos los niños siguen necesitando tener a su
mamá de "apoyo" para poder explorar tranquilamente,
sabiendo que ella está al alcance en caso de que la necesiten.
En este punto es importante entender que los niños necesitan
a sus madres de forma que a veces ellas no entienden: aunque el niño
ya sepa caminar en ocasiones necesita ver a su mamá para sentirse
seguro de hacerlo, o no se siente tranquilo si no encuentra a su mamá
en el mismo lugar en el que la dejó. También necesitan
estabilidad y permanencia en los objetos y decoración de su
casas. Participar en los cambios puede ayudarle a aceptarlos con mayor
tranquilidad.
Cómo
manejarla
Antes de que se
presente la crisis de ansiedad por la separación es recomendable
que el bebé tenga contacto con un grupo amplio de personas, con
las cuales pueda establecer lazos afectivos, que tenga la experiencia
de ser cuidado por otras personas y que sus papás siempre le
avisen cuando lo van a dejar y explicarle que regresarán. Aunque
sea pequeño, poco a poco va integrando el concepto y comprendiéndolo.
En esta etapa es
importante:
- Estar conscientes
de que la angustia es real.
- Si el niño
rechaza a personas cercanas explicarles la etapa por la que está
pasando y pedirles que le den unos minutos para que se adapte a la
nueva situación para evitar que se sientan mal.
- Tener una actitud
tranquila en la que él sepa que todo está bien y que
las personas con las que lo están dejando son de fiar.
- Avisarle siempre
cuando se van a ir y explicarle que van a regresar. Si los padres
se van a escondidas el niño entra en un estado de angustia
permanente en el que no sabe en qué momento sus padres desaparecerán.
- Si se le va a
dejar por periodos largos es importante que sea en su entorno, y si
se va a ir a otra casa que se lleve sus cosas preferidas. Es una buena
idea dejarle una foto de sus padres y objetos que él relacione
con ellos.
Reacciones
al regreso de los padres
Después de
una ausencia los niños reaccionan de diferentes formas, pueden
alegrarse de ver a sus padres, pueden hacer como que no pasa nada, o
bien, puede ser que los ignore.
Las tres reacciones
son normales y lo mejor que pueden hacer los padres es decirle que como
se lo prometieron ya regresaron por él, asegurarle cuánto
lo extrañaron, apapacharlo mucho y darle tiempo para que se vuelva
a sentir confiado.
También es
normal que, fuera cual fuera su reacción inmediata ante la llegada
de sus padres, el niño entre en un estado de alerta en el que
cada vez que parece perder a su madre de vista se angustie y piense
que lo dejará nuevamente. Con el tiempo lo superará.