Control
de esfínteres
Al oír hablar de este tema a las mamás se les pone la
carne de gallina y es que injustificadamente se ha etiquetado a esta
etapa como algo difícil de superar. Toda una afrenta que te afecta
en lo social y que te desquicia la paciencia. Pues ¡sorpresa!,
esto no tiene por qué ser así. Tampoco diremos que el
entrenamiento puede lograrse en un día, como aseguran algunos
libros, pero sí con constancia y paciencia, un trato dulce, una
voz no de mando sino de apoyo y mostrando mucho orgullo, el pequeñín
estará feliz de darte aquello que tanto anhelas... que use el
escusado.
El tema de control
de esfínteres está muy relacionado con la autoestima y
con la seguridad, es importante que seas cautelosa al tratarlo y que
te aproximes a él con una actitud abierta, positiva y con buen
humor. Esto hará toda la diferencia y evitará que después
ante un conflicto el niño que parecía dominarse por completo
sufra regresiones y moje la cama en edades más avanzadas.