La
primera toma de tu bebé
Entre más
rápido "te pegues a tu bebé" para que coma,
lograrás que "te baje la leche" y que tu bebé
domine la forma de succionar.
Las primeras tomas
requieren de la adaptación y mutuo conocimiento, es muy importante
que para dar de comer a tu bebé estés lo más relajada
posible, si estás en el hospital y tienes visitas, pregunta si
hay un lugar donde puedas dar de comer tranquilamente a tu bebé
o pídeles que te esperen afuera.
Aunque todos los
bebés tienen el reflejo de succión al nacer, algunos pueden
comer sin problemas de inmediato y otros requieren de un esfuerzo extra
y de la paciencia de su mamá.
Durante las primeras
tomas el bebé no estará succionando otra cosa que unas
gotas de calostro y estimulando que la leche verdadera "baje".
Recuerda que es
muy importante que tu bebé tome tu pecho correctamente, (el pezón
y gran parte de la areola dentro de su boca) ya que de esta forma, además
de estimular todas las terminales responsables de la producción
de leche, disminuye la posibilidad de lastimarte.
La duración
de cada toma depende de tu bebé, de su habilidad para succionar,
del hambre, etcétera. Normalmente empiezan succionando rápidamente
y después de varios minutos disminuyen el ritmo. Si sientes que
sigue comiendo y que todavía tienes leche, continúa dándole
(no importa que pase mucho tiempo) y después cambia de lado.
Al principio darle
de comer a un bebé es muy tardado, por la falta de experiencia
tanto tuya como del bebé y el tiempo en que tarda en bajar la
leche. Conforme pase el tiempo, ambos se volverán unos expertos
y en menos de media hora habrá comido de los dos lados, repetido
y hasta le habrás cambiado el pañal.