Necesidades
de la madre que amamanta
Para lograr una lactancia exitosa necesitas:
- Descanso suficiente.
No pretendas llevar el ritmo de vida que tenías antes del bebé
ni ser una "súper mujer".
- Alimentación
suficiente y balanceada. No te preocupes en este momento por recuperar
tu peso, la simple succión de tu bebé hará gran
parte del trabajo. Para poder alimentar bien a tu bebé, necesitas
estar bien, lo cual implica estar bien alimentada. (Ver: Amamantar
y recuperar la figura).
- Líquidos
suficientes. Tu cuerpo requiere de más líquidos de lo
normal para poder producir leche, bebe todo lo necesario para satisfacer
tu sed, eligiendo prioritariamente agua sola. Evita dentro de lo posible
el té, café y refrescos embotellados.
- Suplementos.
Continúa tomando las vitaminas que tomaste durante el embarazo.
- Cuida tu cuerpo
y tu salud. Aunque gran parte de los medicamentos no afectan al bebé,
si por alguna razón te es recetado alguno, menciónale
a tu médico que estás amamantando.
- Los anticonceptivos
a base de hormonas afectan tu producción de leche, por lo que
es recomendable que platiques con tu médico sobre la
mejor opción para cuidarte de un nuevo embarazo. Recuerda
que aunque la lactancia retarda el inicio de la fertilidad no es un
método 100% confiable.
- Se ha comprobado
que fumar afecta tanto la producción de leche como la salud
del bebé.
Accesorios para amamantar
Las
madres han dado pecho a sus hijos por milenios, la ventaja que tenemos
en nuestra época es que la experiencia y el avance de la tecnología
nos han hecho la vida más fácil y ahora contamos con los
siguientes utensilios:
Bomba o extractor de leche
Son
recomendadas cuando por cuestiones de salud del bebé, los primeros
días la madre no puede alimentarlo directamente; cuando la madre
va a regresar a trabajar y desea guardar leche para que su bebé
sea alimentado en su ausencia; o cuando por alguna u otra razón
la madre y el bebé serán separados por varias horas. No
todas las madres las necesitan y muchas las usan sólo ocasionalmente.
Si no tienes un extractor a la mano, puedes extraerte la leche manualmente.
(Ver: Extracción
de leche).
Conchas
Son
dos piezas de plástico rígido (las mismas que se recomienda
que uses en el embarazo), que se colocan en el pezón para corregirlo
cuando es plano o invertido. Algunos tipos tienen perforaciones para
dejar el aire circular. En ocasiones en estas conchas se junta la leche
que se llega a derramar, pero por cuestiones de higiene no se recomienda
que se guarde.
Pezoneras
Son
pezones de silicón que se colocan sobre el pezón a la
hora de alimentar al bebé. Pueden llegar a ser útiles
en el caso de grietas en la madre, pero se recomienda usarlas lo menos
posible, ya que el contacto directo es un estímulo importante
para la producción de leche y después de varias tomas
usándolas el bebé puede acostumbrarse a ellas rechazando
el pezón directo posteriormente.
Protectores de lactancia
Son
compresas de algodón desechables o de tela que puedes volver
a usar, que colocas en tu pecho debajo del sostén para mantener
tu ropa seca en caso de que tengas derrames de leche. Es recomendable
usarlas todo el día, y la frecuencia con que las cambies depende
de que tan pronto se humedezcan.
Ungüentos
Existen
diferentes ungüentos para mantener humectados los pezones. Los
expertos recomiendan la lanolina y la vitamina E (puedes usar el contenido
de las cápsulas que venden en las farmacias). Estas sustancias,
además de ser sumamente efectivas, son totalmente inofensivas
para el bebé.
Evita cualquier ungüento que tengas que limpiar de tu pecho antes
de acercarte al bebé, ya que puede tener efectos nocivos.