Extracción
de leche
Cuando por alguna
razón la madre y el bebé se separarán por algunas
horas, es recomendable que la madre se extraiga la leche. Tanto para
dejarle alimento al bebé durante su ausencia, como para vaciarse
los senos a la hora que le toque al bebé comer.
Existen básicamente
dos formas de extracción de leche: manual y con una bomba.
Extracción
manual
Con las manos limpias
toma tu seno formando una "C" con el dedo gordo arriba y el
resto por abajo. Presiona hacia tus costillas, mientras exprimes con
tus dedos rítmicamente detrás de la areola. Procura sostener
firmemente tu pecho, sin deslizar los dedos. Gira tu mano alrededor
del seno para alcanzar a vaciar todos los ductos. Hazlo de tres a cinco
minutos de cada lado, usando ambas manos. Colecta la leche en un recipiente
limpio (uno alto te ayudará a evitar derrames).
Está técnica
les funciona a muchas mujeres, sin embargo, requiere de práctica,
por lo que te recomendamos que lo intentes varias veces de prueba antes
de que necesites hacerlo, de esta forma el día que quieras salir
sabrás cómo hacerlo y cuánto tiempo te tomará.
Extracción
con bombas
Existen varios tipos
de extractores de leche que se adecuan a las necesidades específicas
de cada madre:
Bombas manuales:
Existen muchos modelos,
los más comunes son:
- Con forma de
claxon de bicicleta. Funcionan creando succión con una perilla
de plástico y tienen varios inconvenientes: no se esterilizan
bien, pueden lastimar el pecho de la madre y la succión no
puede ser regulada, por lo que no son recomendadas.
- De cilindros.
Constan de dos cilindros, uno dentro de otro, y la succión
se crea al jalar el cilindro exterior. Uno de los cilindros funciona
como contenedor. Son prácticas y cómodas.
- Bomba manual.
Se necesita una sola mano, por lo que se puede usar mientras el bebé
come del otro lado.
Bombas con motor:
- Pequeñas.
Son portátiles y relativamente accesibles. Funcionan a través
de un motor operado por pilas o electricidad. Pueden ser usadas con
una sola mano.
- Bombas semiautomáticas.
Funcionan con un motor y la madre debe regular la succión.
Los modelos nuevos son portátiles, relativamente accesibles.
Pueden funcionar para una madre que trabaje y planee dar varios meses
más su leche al bebé.
- Bombas automáticas.
Son las más efectivas ya que succionan de una forma muy similar
a la del bebé. Algunas se pueden usar en los dos pechos a la
vez, con lo cual se gana mucho tiempo. Son la mejor opción
para las madres con bebés enfermos o prematuros, ya que ayudan
a crear y mantener un buen ritmo de producción de leche. Son
voluminosas y caras, pero se pueden rentar en centros especializados.