¿Pecho
o fórmula? Tú eres la única que puede decidir cómo
alimentar a tu bebé, excepto que el médico te indique
que no puedes amamantar. El dar pecho ofrece beneficios que ninguna
fórmula puede dar; sin embargo, tanto los niños que amamantan
como los que toman fórmula crecen sanos y felices.
No
importa si estás dando pecho o biberón, lo esencial es
el amor, el afecto y la experiencia agradable del contacto físico
entre la madre y el hijo. Las experiencias derivadas de la alimentación,
incluso durante las primeras semanas de vida, pueden tener una influencia
profunda en el desarrollo emocional del niño y en su conducta
subsecuente como adulto.