Sueño
Cada bebé duerme las horas que su cuerpo necesita, las cuales
no son las mismas entre un bebé y otro. Puedes ayudarlo a estar
cómodo para facilitarle el que duerma, pero es poco lo que puedes
hacer para regular el número de horas.
Al
principio es un poco difícil distinguir si tu bebé está
dormido o no, ya que dormido puede moverse y hacer ruidos y estando
despierto puede estar muy tranquilo y con los ojos cerrados. De hecho,
a gran parte de los bebés les toma varios días que sus
ojos estén deshinchados y poderlos tener completamente abiertos.
Los recién nacidos pueden empezar a comer despiertos y continuar
haciéndolo dormidos.
Una
buena recomendación para ayudarlo a asociar el sueño con
completo descanso es que cuando esté dormido lo acuestes en su
cama, y mucho mejor si logras acostarlo despierto y que solito concilie
el sueño ahí. Tal vez te parezca un poco difícil
al principio y quieras tenerlo el mayor tiempo cargado, pero ten en
cuenta que desde esta edad lo puedes ayudar a formar hábitos
que les ayudarán mucho a ambos más adelante. El relacionar
el sueño con su cama es una excelente herramienta para conciliar
el sueño por sí mismo.
A esta
edad es raro que el ruido normal de la casa o de la calle lo despierte.
Es recomendable acostumbrarlo al ruido común del día.
Lo que sí puede despertarlo y lo hace, es su propio organismo,
si siente hambre, frío o dolor. Procura que esté cómodo
antes de dormir y revisa sus horarios de alimentación.